Estás en una reunión de frikis, donde cada cual tiene su bando. Además no atienden a razones ni está entre sus prioridades hacerlo en algún momento: están los del Madrid y están los del Barça. Todos ellos discuten engorilados mientras tú te planteas cuáles son las diferencias entre la ciencia ficción y la fantasía.
Es como cuando en una discusión entre hooligans de Star Wars y tiffosi de Star Trek tú te pones a pensar en las tácticas del fútbol total de Rinus Michels.
Es decir, que cuando los demás han llegado a conclusiones, tú buscas un propósito: el conocimiento profundo, la verdad más reveladora. ¿Cómo pueden diferenciarse la fantasía y la ciencia ficción?
Es obvio que considerar la ficción especulativa como una gran caja revuelta, donde fantasía, ciencia ficción, terror y sub-géneros híbridos tienen cabida facilita la clasificación. Pero los humanos somos expertos en esto de buscar diferencias que permitan filtrar y etiquetar conjuntos. En crear categorías en base a unos prototipos. Y de paso, montar bronca.
A mí me interesa lo liminar, lo que se oculta en la frontera: qué le vamos a hacer.

Pero si hay que categorizar, hay conceptos relativamente sencillos que permiten una clasificación sencilla. Como por ejemplo que, atendiendo a las definiciones de literatura fantástica y ciencia ficción, «Star Wars» es fantasía. Y me quedo todo ancho. Pero además, te lo demuestro.
¿Cuándo? Aquí.
¿Dónde? Ahora.
Características de la literatura de ciencia ficción
Primero recopilo las características principales de la ciencia ficción:
- Estructura narrativa: sí, puede haber ciencia ficción poética pero… no es lo habitual.
- Se basa en ciencia y tecnología: a partir de una hipótesis científica, se plantean preguntas de todo tipo. Las habituales en filosofía y literatura, vaya: el ser humano, la identidad, la existencia.
- Incorpora elementos «irreales»: claro, por eso se escribe ciencia ficción y no realismo o un ensayo científico. Se aprovecha el folio en blanco que proporciona de una situación irreal para plantear el tema del punto anterior. Sin embargo, una vez salvada la especulación científica, las leyes elementales de la física se respetan. Aquello del texto que no es posible, no lo es hoy, pero quizá pudiera serlo en el futuro.
- A menudo juega a la predicción: como hablamos de lo que no es pero pudiera, es habitual que la acción se sitúe en el futuro, y que la especulación científica introducida sea fruto del desarrollo tecnológico. No es necesario. Pero es habitual. Con esto, se pretende situar al lector en un futuro posible. Esa es la baza de verosimilitud: situarnos en un lugar desconocido, puede ser como quieras.
- Suele plantear dilemas éticos o dudas filosóficas: precisamente por esa «posibilidad», plantea escenarios, preguntas.
- Pueden aparecer todo tipo de seres imaginarios, generalmente como extraterrestres.

Características de la literatura de fantasía
Vamos ahora con las características de la fantasía:
- Estructura narrativa; vale, esto es lo que suele decirse siempre. Pero no es tan difícil pensar en la poesía épica como género fantástico, ¿verdad?.
- Se basa en elementos sobrenaturales: la ruptura con la realidad se basa en algo «mágico», que en muchos casos ni siquiera es explicado. Sencillamente, es así.
- Rompe la física: en base a lo anterior, deja totalmente de lado las leyes más elementales de la física si así le conviene. No obstante, para mantener la verosimilitud, debe dejar claras esas rupturas desde el inicio y no modificarlas a lo largo de la obra. Pero no necesita justificarlas.
- Aparecen todo tipo de seres inventados.
Similitudes entre ciencia ficción y fantasía
Vistas sus características, ¿por qué se confunden?
- Ambos géneros desarrollan su acción en lugares, mundos, universos inexistentes. Es cierto, hay ciencia ficción que se desarrolla en este planeta, en lugares concretos («El cuento de la criada» de Margaret Atwood, por ejemplo).
- En ambos casos se inventan seres, especies e incluso todo tipo de animales sin demasiado rigor biológico. Extraterrestres u orcos, lo mismo da: todos verdes.
- La física está trastocada, hay situaciones «imposibles» que, en la ficción, son posibles.
- Ambos géneros se dan al sub-género de la aventura y los viajes: sí, la ciencia ficción se hace preguntas…a veces. Otras simplemente es pura aventura, excusa para el entretenimiento.

Y precisamente este último punto es la clave del post.
Descubre las principales diferencias entre ciencia ficción y fantasía
Después de todo este rodeo, vamos al meollo. Las diferencias entre los géneros.
El papel de la tecnología y la magia:
La principal diferencia entre ciencia ficción y fantasía: la ciencia ficción utiliza la tecnología (o la ciencia en un sentido amplio) para plantear sus «mundos alternativos». La fantasía usa la magia, lo sobrenatural.
En cierto modo, la fantasía debe tener mucho cuidado para no caer en el «Deus ex-machina», ya que plantea sus mundos ficticios sin condicionantes «físicas». Por eso el rigor para mantener la verosimilitud es crítico. Dentro de su propio mundo, esa física inventada debe respetarse siempre.
La ciencia ficción plantea una hipótesis, correcta o no, factible o aventurada, pero luego suele trabajar dentro de los límites de la física real.
Temática en los géneros
Por temática me refiero aquí a las preguntas base de la obra.
La ciencia ficción suele utilizar su hipótesis científica con el propósito de preguntarse sobre ella; cuando juega a ser predictiva, quiere plantear si es ese el futuro que queremos construir como humanos.
La fantasía, por lo general, se pregunta a distintos niveles sobre el bien y el mal, el poder, la corrupción… pero las excepciones a la física, el factor sobrenatural o mágico, no es parte del objetivo de la obra. Simplemente es parte del escenario. Su función es crear un entorno atractivo. Atrezzo, en cierto modo.
Argumentos ciencia ficción vs fantasía:

Derivado de lo anterior, la ciencia ficción y la fantasía difieren en sus argumentos habituales.
La ciencia ficción se interroga sobre inteligencia artificial, viajes espaciales, futuros distópicos, genética, mientras que la fantasía se recrea en batallas épicas entre el bien y el mal, reyes bondadosos y emperadores malignos, magia, héroes, profecías y maldiciones, seres sobrenaturales o mitológicos.
Si algo es transversal a la fantasía épica, urbana o al grimdark es la tendencia a esos personajes muy buenos y muy malos, y sobrenaturales. La ciencia ficción busca dilemas éticos de su contemporaneidad y los evoca, traslada sus consecuencias al futuro. La fantasía suele abordar (que no siempre, las generalizaciones son terribles) el mundo moral del bien y el mal.
Ciencia ficción y fantasía en el tiempo y en el espacio:
A grandes rasgos, la ciencia ficción tiende a presentarse en el futuro, mientras que la fantasía transcurre en mundos preindustriales.
Del mismo modo, la ciencia ficción transcurre en otros planetas, si no directamente a través del espacio. La fantasía, en mundos muy verdes o arrasados, «medievaloides». Otro tópico repetido hasta la saciedad.
Pero precisamente estos arquetipos no pueden ser los que definen un género u otro. De ser así, con situar cualquier novela en el futuro y un planeta lejano, estaríamos hablando de ciencia ficción. No es tan sencillo.
Entonces,
Conclusión: ¿Por qué Star Wars es fantasía?

Ahora puedes distinguir claramente las diferencias entre ciencia ficción y fantasía.
¿Seguimos discutiendo por qué «Star Wars» es fantasía?
En realidad no sé dónde están las dudas.
Supongo que porque nos sitúa en un futuro muy muy lejano, y hay naves espaciales, bichos raros y cientos de planetas.
Pero es una saga de aventuras con todas las características propias de la fantasía:
- la guerra entre el bien y el mal; los rebeldes y el imperio malísimo.
- podemos haber llegado a esa configuración galáctica por el simple paso del tiempo, pero no hay el mínimo respeto a ningún concepto físico: la falta de gravedad en el espacio, los viajes a la velocidad de la luz sin alteración del tiempo, un bicho que sale de un asteroide qué básicamente es un donut gravitante (¿y ese bicho de qué vivía?)
- no nos plantea dudas sobre los viajes espaciales, la expansión humana, la convivencia con otras especies inteligentes, la existencia de robots dorados inteligentes (e impertinentes)
- y no importa, porque en realidad nos habla del bien y del mal, del respeto a las tradiciones seculares (de «la fuerza») y de la corrupción del poder absoluto; en realidad, el argumento de cualquier título clásico, conservador, de fantasía.
- y pretende, consigue, entretener bajo esas premisas.
En resumen, es fantasía ambientada en el espacio, y no pasa nada. No es malo ni bueno. Simplemente es.
Llegados a este punto, es cierto, podemos plantearnos la pertenencia a la ciencia ficción de muchos más clásicos del género. Podríamos llegar a un extremo en el que solo la ciencia ficción dura, o hard sci-fi, fuera considerada dentro del mismo.
Sin embargo, hay que abrir la mente respecto a lo que consideramos ciencia. Más allá de la tecnología, la física o las ciencias naturales, sigue habiendo ciencia. Y así, podemos considerar las distopías o la serie «Ekumen» de Ursula K. Le Guin dentro de la ciencia ficción, pues indagan sobre conceptos de las ciencias sociales, por más que en su vertiente tecnológica caigan en costumbres más propias de la fantasía.
La fantasía, y «Star Wars» con ella, no usan la ciencia, en ninguna de sus formas, como argumento. Por supuesto, hay obras híbridas entre uno y otro género, que retan nuestra capacidad (y necesidad) de etiquetarlo todo, pero en mi humilde opinión, este no es el caso.
Insisto, tampoco debería ser algo polémico: ambos géneros son potentes herramientas de la creatividad, aunque cada uno tenga un enfoque distinto en la transformación de lo imposible en posible.
¿Y tú en qué bando te sitúas? ¿Piensas que las etiquetas son importantes? ¡Deja tu opinión en los comentarios!